Las sierras de Urbasa y Andía acogen un ecosistema único, el pastizal de altura, modelado durante siglos por la convivencia entre la naturaleza y el pastoreo tradicional.
Esta actividad milenaria es determinante para el paisaje que ahora ves y forma parte de nuestra cultura y del patrimonio que preserva el parque natural. Además, es esencial para la conservación de la biodiversidad, es decir, de muchos de los hábitats, de los animales y de la vegetación que podrás observar en tu visita. Y también lo es para la preservación del buen estado de sus recursos naturales, como es el pasto.
La conservación y mejora del pastizal de altura es uno de los objetivos del Proyecto de Ordenación de los Recursos Pascícolas Forestales de los Montes Sierra de Urbasa y Sierra de Andía, que persigue compatibilizar un manejo ganadero sostenible con la conservación ambiental de estas sierras. Para ello, se han tomado medidas como la regulación del periodo de pastoreo para favorecer el descanso invernal del pasto.
Esta medida de gestión sostenible favorece, entre otros aspectos, la adecuada regeneración del pastizal para una mayor disponibilidad y calidad del pasto para el próximo año, la protección del suelo para mejorar su fertilidad y evitar su degradación y la conservación y mejora de la biodiversidad de aquellos hábitats no asociados al pastoreo.
Es por este motivo que, si nos visitas entre el 15 de diciembre y el 15 de abril, apenas verás ganado en las sierras de Urbasa y Andía.
A lo largo de las últimas semanas, las más de 35.000 cabezas de ganado ovino, caballar, vacuno y caprino, que han estado pastando en estas sierras desde la primavera, han bajado por los diferentes puertos a los pueblos más próximos o han sido cargadas en camiones con destino a localidades navarras más alejadas donde pasarán el invierno.
En primavera, a partir del 15 de abril, podremos volver a deleitarnos con el sonido de los cencerros y de los campanos del ganado que pastoreará estas sierras de forma tradicional un año más.



