El 9 de febrero se hizo público un hallazgo extraordinario en el Parque Natural de Urbasa y Andía: el esqueleto casi completo de un bisonte de hace aproximadamente 4.000 años, descubierto en la Sima de Arrafela/Bixentaliyesota .
El estudio arqueo-paleontológico, impulsado por la Dirección General de Cultura – Institución Príncipe de Viana, ha permitido extraer de la cavidad y analizar este ejemplar único. En el proyecto participan científicos, especialistas en patrimonio y profesionales de diferentes disciplinas, que nos ayudan a contextualizar los restos y conocer mejor el paisaje, la fauna y las gentes que habitaron esta sierra en aquel momento.
Y es qué, ¿cómo era la vida en Urbasa hace 4.000 años? Nos situamos en el Calcolítico. El paisaje sería distinto al actual, pero ya habría aspectos reconocibles: extensos pastos, bosques abiertos y lapiaces, dolinas y cavidades propias de este relieve kárstico.
Las gentes que hacían uso de la misma combinaban la caza con la agricultura y la ganadería y comenzaban a asentarse de forma más estable en los valles cercanos. También trabajaban el cobre y construían monumentos megalíticos como dólmenes y menhires que pueden contemplarse en muchos parajes del parque natural.
Entre las costillas del bisonte se encontró una punta de flecha metálica que nos habla de una relación directa entre las personas y la fauna salvaje y nos invita a imaginar qué pudo haber sucedido. Quizá mientras este bisonte pastaba, alguien le intentó dar caza con una flecha y en su intento de huir se precipitó a la sima. Quizá, en su interior, aún malherido, buscó refugio, desplazándose unas decenas de metros hasta recostarse hecho un ovillo junto a un gran bloque de piedra, donde ha permanecido oculto durante milenios. Quizá …
Este nuevo descubrimiento revela, además, que la fauna de entonces era mucho más diversa de lo que pensábamos. Y es que donde hoy pastan ovejas, vacas y yeguas, antaño lo hacían bisontes junto a otros animales salvajes y domésticos.
Bajo la superficie que hoy recorres pastoreando el ganado o visitando el parque natural existen innumerables restos que revelan la historia de esta sierra. Cuando hablamos de cuidar, de proteger, de conservar este espacio natural, hablamos también de esta historia por descubrir. Este hallazgo arqueológico nos ayuda a observar este paisaje con otros ojos y a entender que formamos parte de una historia mucho más larga de lo que imaginamos.



